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miércoles, 6 de enero de 2010

TEMAMAXCUICUTL ( LEYENDA DEL REY GIGANTE )


TEMAMAXCUICUITL (LEYENDA DEL REY GIGANTE)

Por Guillermo Martínez Rodríguez *

Sobre la vasta región de San Juan de los Llanos, también conocida como Libres, Puebla, que en otros tiempos se llamó Villa de los Libres, existe la leyenda de un personaje al cual todos conocen como el rey Temamaxcuicuitl. En otra región más apartada del estado de Puebla, en la comunidad de Tlacuela, así como en la comunidad de Tenagmitic allá en el municipio de San Francisco Ixtacamaxtitlán, en estos tiempos en que nos hemos asomado al siglo XXI, aun permanece viva la leyenda del guerrero Temamaxcuicuitl, quien a decir de los lugareños era un gigante que de tres pasos llegaba a México, que cuando tenía hambre, de un paso llegaba a Tateno y con otro llegaba a Morelos (1)

También se dice que:.. “en Tlatlauqui tenía unos bancos arriba del cerro y cuando se quería bañar se agachaba y con su mano agarraba el agua del río y se bañaba”.(2) Esto no es todo, se cuenta además que Temamaxcuicuitl era un gigantesco hombre que medía aproximadamente cinco metros de altura, quien a las cuatro de la mañana se dirigía a la ciudad de Tenochtitlan llevando una enorme cantera en bruto que pesaba aproximadamente trescientos kilogramos, la cual utilizaban para hacer las pirámides…y que regresaba de Tenochtitlan aproximadamente a las diez de la mañana…”(3)



En esta región también llamada tierra grande existe la versión de que Temamaxcuicuitl era un gigante que en cierta ocasión caminó a través de los cerros proveniente del pueblo de Ixtacamaxtitlán, alzando sobre sus brazos una enorme campana la cual tenía que ser colocada en el campanario de la iglesia de San Juan de los Llanos. Se mantiene como una tradición viva que aquel gigante le puso nombre a los pueblos que hoy existen entre Ixtacamaxtitlán y Libres, y para esto, cada vez que sonaba la campana que cargaba, ponía nombre a un lugar.

Se ha dicho que era tal el peso y volumen de dicha campana que cuando el gigante iba pasando por el lugar conocido como “La Cañada”, se le doblaron las corvas y cayó de rodillas sobre la tierra, por lo cual las huellas de sus rodillas quedaron marcadas a profundidad debido al peso de la campana a la cual nunca soltó y mantuvo siempre en alto. Nos dice también tan fascinante leyenda que cuando llegó a Libres, el gigante con sus propias manos subió dicha campana hasta la torre de la iglesia principal y que hoy con el paso de los siglos, esa campana, junto con esta peculiar historia de gigantes, son una parte imborrable de la identidad de los Librenses.

Hoy la tradición es empeñosa en decir que aun existen las huellas de aquel legendario guerrero prehispánico y además gigante; pero también es importante destacar quien fue en realidad el rey Temamaxcuicuitl.

Seguramente muchos de nosotros hemos escuchado hablar de la ruta de Hernán Cortés, camino hacia la ciudad de Tenochtitlan en aquel inolvidable mes de agosto de 1519. Pues bien, Temamaxcuicuitl, fue un rey que vivió en Ixtacamaxtitlán y sobre esto se nos dice con respecto al paso del conquistador: “ El sitio donde se hallaba el pueblo, cuando Cortés estuvo en él, es un peñasco muy alto, cortado por el lado sur, de suerte que hace respaldo y se llama colhúa, que quiere decir redondo, este peñasco tenía en su sima el palacio del señor del valle y provinico, sujeto a Moctezuma; se conservan en el mismo sitio muchas piedras labradas y algunos cimientos, que demuestran la grandeza de aquel palacio, cuyo señor se llamaba Temamaxcuicuitl, esto es, piedra pintada” (4)

Asimismo, se nos dice también que… en los años anteriores a la conquista, Ixtacamaxtitlán era un señorío Otomí gobernado por un guerrero llamado Temamaxcuicuilt. (5) Como era muy grande su territorio, Temamaxcuicuitl lo tenía dividido entre sus hermanos. Este comprendía los actuales municipios de: Ixtacamaxtitlán, Zautla, Ocotepec, San Juan de los Llanos, Santa María (La cañada) y La Noria. (6)

Pero volviendo a lo de La Conquista, existen documentos donde consta que el rey y señor Temamaxcuicuitl, asociado de los cuatro reyes tlaxcaltecas y todos sus vasallos, no solo abrazaron gustosos la fe, sino que le dieron todos los auxilios al conquistador para lograr “su heroica empresa”.

De acuerdo a un documento presentado ante la Real Audiencia el 16 de junio de 1783, por un grupo de naturales de San Francisco Ixtacamaxtitlán, sobre un asunto de deslinde de tierras, al traducirse una serie de documentos escritos en la lengua mexicana se planteo que:

1) El 31 de marzo de 1530 comparecieron ante el Monarca Dn. Carlos V, en la ciudad de Madrid los señores tlaxcaltecas Maxicasi, Tlahuitselosi, Ystlalixpocatsi y Francisco Temamaxcuicutl ( primo del rey Xicotencatl), para informar sobre la lealtad con que estos reyes anduvieron en la conquista con el Capitán Dn. Fernando Cortés de Monroy, y para solicitar se les conceda un territorio para sus personas y para sus descendientes, con capacidad para darlas en herencia y para que se fundasen otros pueblos. Carlos V les otorgó estas peticiones, anexando las cédulas, mapas y armas para defensa suya.


2) “El rey Carlos V, en la cédula que otorgó el 13 de junio de 1530, reconoce toda la ayuda que otorgó Temamaxcuicuitl y los señores tlaxcaltecas al Capitán Don Fernando de Cortés Monroy y a los primeros evangelizadores franciscanos…”


3) El 4 de noviembre de 1532 es presentada y aprobada en la ciudad de México, la Cédula que otorga a Francisco Temamaxcuicuitl y demás señores de su pueblo lo pedido en la ciudad de Madrid. (7)

Con todo y esto existen opiniones encontradas y no es para menos, puesto que nuestro rey es y será una autentica leyenda poblana, y que clase de leyenda… amén de que si su visita a Madrid, España, fue un acto de exhibición para que los reyes y el mundo se maravillaran o burlaran de su apariencia y de su vestimenta, lo cierto es que con toda su realidad y fantasía, el rey Temamaxcuicuitl seguirá dando de que hablar entre los estudiosos y la gente sencilla del campo.

Es probable que un personaje con estas características, quien no solo colaboró con los evangelizadores sino que hasta fue capaz de “cargar una campana desde un sitio recóndito” como dicen algunas personas, por el hecho haber trascendido a su tiempo pueda ser considerado un gigante, si, un gigante que de tres pasos llegaba a México y, bueno, no resulta del todo fantasioso imaginar que, de dos o tres pasos haya cruzado el mar para buscar una audiencia con el monarca Carlos V de España y I de Alemania, y estos serían pasos más pasos menos, los que empleo en subir y bajar de un barco.






(1)El rey Temamaxcuicuitl: un gigante. Publicado en: El cerro de Colhua- El rey Temamaxcuicuil. Escuela Rural de Formación para el trabajo de Capolihtic. Cesder PRODES, A.C., Mayo/ Junio, 1995, Zautla, Puebla. p.4
(2) Ibíd. p.5
(3) Ibíd. p.6
(4) César Macazaga Ordoño, Diccionario de Geografía Nahuatl, p.4
(5) Cfr. Revista Koinonía, núm.23, mayo 1993, p.14-22
(6) Revista Koinonía, junio de 1994, p.21
(7) Ibíd. Pp.21-22






* Guillermo Martínez Rodríguez es narrador y cronista, ha participado en algunos colectivos de leyendas poblanas y tlaxcaltecas, así como también en la coordinación y redacción \del libro Zaragoza, ecos de mi tierra, publicado por el gobierno del estado de Puebla.

1 comentario:

Anónimo dijo...

MI NOMBRE ES ALEJANDRO Y
pues los felicito por escribir esta gran leyenda de igual manera que ustes me la conto mi abuelito pero solo un frajmento por eso era nesesario saber mas.